El inicio de un nuevo ciber - espacio. Un lugar de esparcimiento, de un desahogo diario.
Inicio de un portal según mi visión del mundo; criticando, ayudando, construyendo, etc. Sé que no tendré muchas visitas, por lo que también acepto publicar mis soliloquios y si mayor fuera el número de lectores sería fantástico que dejen su opinión. Pues sus comentarios me pueden engrandecer como persona y quizás se agrande un círculo donde se busca el análisis de esta sociedad próxima a cumplir el segundo siglo de vida, con el nombre común de Chile.
Jóvenes que dicen tener mayor participación social, que dicen ser consientes de sus actos. Hoy los medios están aquí, frente a un computador. Y tal como los presidenciales hacen propaganda por internet, nosotros difundiremos nuestros ideales. Si bien seremos nosotros quienes gobernemos en los años próximos.
Solidaridad disminuida hoy entre nosotros, televisión que nos genera miedo a diario con sus programas sensacionalistas de las policías, de cárceles y donde en las noticias no vemos más que desgracias familiares, “económicas” y políticas.
Publicidad que solo busca el consumismo (obvio, ese es su fin). Pero qué pasa con nuestro interior que se “satisface” de comprar la marca y mal gastar el dinero. Crisis que solo alimenta al que más tiene y así se agranda la fortuna de los mismos que siempre han tenido.
Sera que los Mayas tenían razón con respecto al 2012, ¿Viviremos un cambio rotundo? ¿Lo aceptaremos? ¿Y qué pasará (ya sea, aceptado o no)? …
Como me voy dando cuenta a través de mis pensamientos, que son captados en este manuscrito, son muchos los temas. Los cuales serán tratados y existe una amplia gama más que comentare. Aun que sea solo, sé que pronto alguien me leerá. Saludos, ya estas dentro…



Me alegra saber que tienes un blog ! Me encanta que la gente quiera expresarse. Intentaré que ninguna de tus entradas sea un soliloquio.
ResponderEliminarA todo esto, los Mayas no cachaban nada... como dice el evangelio de nuestro Señor Jesucristo según San Mateo: "Del día y la hora nadie sabe, ni aun los ángeles de los cielos, sino sólo mi Padre."